La Caja de Ahorro y Seguro

...porque la Tierra está llena de
violencia, haz para ti un arca de
madera de árbol resinoso.
Génesis 6: 13,14

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El camino de la esperanza

El camino de la esperanza
Stéphane Hessel/Edgar Morin
Paidós, Buenos Aires, 2013

En su última entrega, El camino de la esperanza, en la que colabora Stephane Hessel, se enuncia que el propósito es llamar a una movilización cívica “ante el curso perverso de una política ciega que nos conduce al desastre”.
Ciertas lecturas previas de diferentes aseveraciones de Edgar Morin, quizá enfáticas, dramáticas o inquietantes, suelen conmover al lector inadvertido ante la tremenda trascendencia de su significado. Por ejemplo, “El futuro se llama ahora incertidumbre…vivimos a la vez la crisis del pasado, la crisis del futuro y la crisis del devenir”. Acentúa que el devenir no es necesariamente desarrollo.
Señala que la complejidad de los problemas “nos desarma” y se impone el rearme intelectual que nos instruya para pensar la complejidad, desarrollando la racionalidad autocrítica en el seno de “nuestra razón”. La conciencia de la incertidumbre de nuestro devenir.
La Historia no está en su final de estancamiento ni triunfalmente en marcha hacia el futuro radiante. Está catapultada hacia una aventura desconocida. 
“Podemos encarar el único gran designio: civilizar la Tierra”. Sobre todo en un proceso de mundialización que afecta a todo el planeta. “La ciencia está desarrollando poderes de destrucción y manipulación y la Humanidad corre el riesgo de desaparecer”. En Tierra Patria Morin abunda en la formulación de principios y sus contradicciones: veamos algunas: “El vivir puede encontrar accidentalmente la muerte. La posibilidad de salvataje puede no estar a la altura del peligro. La era planetaria quizá se oscurezca antes de haber podido expandirse. Sin que haya certeza y ni siquiera probabilidad, existe la posibilidad de un futuro mejor.
Y recomienda armarnos de una “ardiente paciencia” y no sustraernos ni a la esperanza ni a la desesperanza. “Nos encontramos en las vísperas, no de la lucha final, sino de la lucha inicial”.
En El camino de la esperanza, la formulación asume objetivos concisos: enunciar una vía política de salvación pública; ¿Qué cambió? ¿Es tan profunda la crisis que afecta a Europa? ¿Tiene límites?
“Nuestro país no vive aislado ni en un mundo inmóvil…Debemos tomar conciencia de que compartimos una comunidad de destino planetario; toda la humanidad sufre las mismas amenazas mortales que conllevan a la proliferación de las armas nucleares, el desencadenamiento de los conflictos etnorreligiosos, la degradación de la biosfera, el curso ambivalente de una economía mundial descontrolada…”
Los totalitarismos del siglo XX se transformaron en la tiranía de un capitalismo financiero voraz, insaciable, que somete Estados y pueblos y por la cerrazón xenófoba, racial, étnica y territorial.
En el libro se destaca que los pueblos se levantan contra “los peores aspectos del poder desenfrenado del dinero: los países árabes, la India, Israel, Chile, España, Grecia, Islandia…y ésta indignación activa debería llegar al resto del mundo. Sin embargo, tales insurrecciones no tienen a su disposición un pensamiento político que les permita organizarse y orientarse. “No queremos fundar un partido nuevo ni sumarnos a un partido antiguo, sino que deseamos llevar a cabo una regeneración a partir de las cuatro fuentes que alimentan a la izquierda: la fuente libertaria, que se centra en la libertad de los individuos; la fuente socialista, que se centra en la mejora de la sociedad; la fuente comunista, que se centra en la fraternidad comunitaria y la fuente ecológica, que nos devuelve nuestro vínculo y nuestra interdependencia con la naturaleza, y más en profundidad con nuestra Madre Tierra, y que reconoce en nuestro sol la fuente de todas las energías vivas.
Asimismo se expresa el deseo que los partidos políticos actuales, “cuyos recursos se han agotado y fosilizado, procedan a una recomposición que beba de las cuatro fuentes al mismo tiempo”.
Se enfatiza que se necesita una nueva política “del desear vivir y revivir que nos arranque  de una apatía y una resignación mortales”. Abrir el camino a la esperanza.

 

Roberto Hosne
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Belle époque tropical

Belle époque tropical
Jeffrey D. Needell
Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires, 2013
Hijos de una sociedad que se debatía entre la aceptación de la libertad de los esclavos y quienes insistían en mantener ese antiguo pero económicamente eficaz sistema de explotación, los cariocas de fines del siglo XIX y primeras décadas del XX  decidieron aceptar los módulos de ejemplo que desde el hemisferio norte llegaban al país. Así pues fueron en su mayoría “abolicionistas” entrando en conflicto con la elite social terrateniente que dominaba la economía brasilera, pero se manifestaron preferentemente conservadores en la esfera política.
El deseo de civilización fue el gran paraguas que protegió a los bien intencionados funcionarios de aquella época. Para encontrarla recurrieron a la fórmula común del momento; buscar la estética y las ideas en París y el dinero en Londres. Hubo entonces préstamos de la banca inglesa en condiciones por demás onerosas para el país e intercambio de científicos y estudiantes con el estado francés del Segundo Imperio, del que tomaron el gusto por su arquitectura, intentando copiar el diseño que el arquitecto Georges Haussmann había implantado recientemente en Paris.
El sistema de avenidas y circunvalaciones que el barón francés ideara para su ciudad – y que hoy en día disfrutamos en su belleza – fue  pensado para que la policía y tropas del ejército pudieran llegar prontamente a cualquier lugar donde se produjeran disturbios populares. No le fue difícil convencer a Napoleón III sobre las ventajas del proyecto y prevenir así, en lo posible, la traumática experiencia sufrida con la revolución del año 1848
Las nuevas grandes avenidas que entonces  se abrieron en Río de Janeiro sirvieron no solo para aligerar el tránsito por las calles de la ciudad sino también para hacer desaparecer barrios proletarios enteros que debieron recluirse en los morros vecinos. Este cambio coincidía con la búsqueda de dar a la ciudad un nuevo aspecto de civilidad  y limpieza, intentando borrar las huellas de la herencia africana que le era propia. En este esfuerzo, ciertamente desatinado, se llegó a proponer la eliminación de las fiestas de carnaval, celebración distintiva de la población carioca.
En el terreno literario la influencia estética era también absolutamente francesa. La vigorosa relación cultural que se había creado con el país galo a mediados del siglo XIX se extendió al mundo de las letras de manera notable a través de escritores de ese país emigrados o de artista brasileños afrancesados. En el campo musical, solo la admiración por la obra del extraordinario compositor Giuseppe Verdi rescató para el fuero italiano la producción del músico más importante de la época Carlos Gómez, quien en el año 1870 logró que se estrenara en el Teatro Alla Scala de Milán su ópera El guaraní, cuyo texto esta escrito en el idioma del Dante.  
En esa capital que crece vertiginosamente se interna la investigación de Jeffrey Needell para llevarnos a visitar los refinados ambientes que la elite de aquella sociedad había construido para su convivencia y esparcimiento. Los grandes salones para reunión de notables, los lujosos hoteles, los clubs privados, los colegios especiales y el teatro de ópera, lugar donde a semejanza de otras capitales de Sudamérica se imitaban  las costumbres y gustos del ambiente europeo, son expuestos en su relato con nutrida información estadística, no desprovista de giros irónicos sobre veleidades y exhibiciones de aquellos tiempos.
En el texto no quedan sin mencionar los apellidos patricios que constituían la flor y nata de la sociedad capitalina. Sus nombres todavía aparecen en las actividades sociales de nuestros días y algunos de ellos, como el caso de Fernando Collor de Melo, no siempre en términos laudatorios.
No son pocas las huellas que han quedado de aquella dorada época
Perdidos entre construcciones modernas que conforman el paisaje urbano de la zona costera del Río de Janeiro actual, aún pueden encontrarse algunas antiguas casonas, bellas residencias donde se albergaba una singular burguesía que, en última instancia, supo integrase a las tradiciones de una nación que por historia y lengua no tiene similares en el continente. 
Ernesto Lottermoser
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Poemas pendientes

Poemas pendientes
Rodolfo Alonso/ Prólogo de Lêdo Ivo
Alción, Córdoba, 2010

LO PENDIENTE

so much depends
upon
a red wheel
barrow
glazed with rain
water
beside the white
chickens

(tanto depende de una carretilla roja mojada con agua de lluvia junto a las blancas
gallinas)

La clave de este célebre poema de William Carlos Williams, antes que el objeto presentado, es el inicio: so much depends… Es evidente que el  verbo to depend proviene del latín dependere, que significa literalmente “estar colgado”, “pender”. Del mismo modo que pendiente proviene de la misma raíz: pendere también es “pender”. Tanto la palabra depender como la palabra pender hablan aquí, creo, de la temporalidad. La idea de que el poema depende y pende del tiempo. Los poemas pendientes de Rodolfo Alonso son poemas que fueron escritos en el curso del tiempo, como si hubiesen sido arrancados a la vida. “Los poemas me ocurren”, dice Alonso. Creo que esta ocurrencia está relacionada con ese hecho de lo que está pendiente: el poema siempre pende del tiempo que transcurre y, a diferencia de otros poetas que parecen escribir contra la temporalidad incluso como una crítica del poema aurático, Alonso parece considerar la belleza como inmediata y hacedera. Es decir, pendiente del tiempo que ocurre, que transcurre y, de algún modo, como un fruto asequible, pendiente de él.
Por eso en su poesía “la palabra fuente / fluye”. Aquello que suele fluir es el tiempo, pero en Alonso el tiempo del instante es lo que parece estar entre paréntesis al situar la palabra allí y, en cambio, la palabra conserva el acontecer, la ocurrencia de la vida.

La vida

La vida es el espacio donde la poesía de Rodolfo Alonso tiene lugar. “Tú confirmas la vida con tu voz” escribió en su primer libro. La vida confirmada en la voz es para Alonso la voz poética. “La gran vida” es el título de un poema de su segundo libro. La gran vida es para Alonso esa suplementariedad, esa exageración de lo vivido que se halla en los hechos transfigurados en el poema. “La vida no da más de lo que se le pide” escribió en el tercero. Y lo que Rodolfo Alonso le pide a la vida es el poema. Escribió otro libro llamado Señora Vida y tituló su antología española de 1952 a 2008: La vida entera.  No me parece un lugar común ni una casualidad. La noción de vida lleva el poema de Alonso al acontecimiento. Aquello que acontece, lo que está pendiente del tiempo, se transforma, por vía poética, en un acontecimiento. Por eso su poesía produce un curioso efecto: los poemas parecen a la vez un artefacto, es decir, un objeto más agregado al mundo donde el artificio es ostensible –es decir, se halla alejado de la vida- y a la vez tienen el aire casual de aquello que simula un jirón del mundo, un fragmento dicho al pasar, como si fuera un diario –lo periódico, la circunstancia elevada a una categoría epifánica–. La vida es lo que acontece y como tal se transforma en una presencia insoslayable que el poeta, de pronto, ve. Y así hallamos un poema que alude al primer verso del poema de Williams, “So much depends”. Y dice: “Una mañana, aún. / Y el mediodía / luminoso y dispuesto. / La vida es un convite / que se deja a disgusto”.
En la vida aparece lo esperado: “La vida no es tan mala / Volvió mi gato gris”, escribe. El poema se llama “Lumbre”. Es decir, señala lo que aparece bajo la luz, y esa luz es la luz poética. Una aparición milagrosa –epifaino en griego--. Lo cual significa que lo que depende y lo que está pendiente es el tiempo que se transforma en epifanía. Y que esa epifanía tiene lugar en el arte, en el poema. O acaso magistralmente en el arte literario, por ejemplo en la literatura de Arlt. El gran poema “Ocúpense de Arlt” es un ejercicio de memoria personal y a la vez un reclamo de memoria colectiva. Lo que está pendiente aquí es la autoconciencia de la vida. La vida pende cada vez que el poema la convoca y a la vez la transforma, como si el poema fuera su traducción en una lengua extranjera.

La traducción

Rodolfo Alonso es un gran traductor en tanto poeta. No quiero decir que es un poeta traductor, como todos sabemos. Sino que la poesía es la traducción de lo cotidiano a otra lengua. Y que esa lengua suena al mismo tiempo como una lengua extranjera y como una lengua propia. Por eso en la poesía de Alonso aparecen tanto los poemas traducidos como los poemas en una lengua ajena. O el momento en el que la fluidez del español parece estar al borde de transformarse en otra lengua. Pero esto suena como un fenómeno rítmico: como si en el ritmo mismo de la lengua, en su escansión, de pronto se derivara a otro idioma. Esto es claro en el poema “Se me lengua la traba”:

L´amour fiore violenta und delikaten
si spegne in all our ways nos nossos dias
because il sentimento la passione
the darkness of the soul la fanciullezza
mourir de amor amare da morire
the lover´s death is the beloved cuore
meine kleine andoriña ich liebe
tú fiore violentissima klenicka

O un poema escrito en su otra lengua materna, el gallego: “Carne do sol”.
La lengua invierte su trabarse en el fluir vital de los idiomas, como si se entrecruzaran, se entremezclaran. La poesía es para Alonso, más que la pluralidad de las lenguas, una lingua franca de lo plural, donde la vida se traduce en epifanía.

El decir

Por ello la poesía en Rodolfo Alonso es ante todo un decir. El poema “Es un decir” dice: “Arar el mar / por no amar / el arado”. Cuando Alonso remonta la vida, no lo hace como un romántico sino como alguien que ha pasado por las vanguardias. El poema toma el decir cotidiano, y tal como Duchamp había arrancado el mingitorio de las ruinas de un baño y lo había transformado en un ready made, en un arte recién hecho, Alonso toma las palabras  –sobre todo el carácter oral de lo dicho, el momento en el que la palabra irrumpe como decir– y las descompone rítmicamente para transformarlas a la vez en juego y en revelación. Alonso juega con el decir, somete el decir a lo dicho como un objeto extrañado y a la vez arrancado a la vida: en el decir, la epifanía pendiente de la vida traduce lo poético a un lenguaje común. Cuando digo “común” no digo ordinario, sino comunitario. La ligereza de la poesía de Alonso responde al carácter de que se asume como decir comunitario y compartido en una lengua comprensible por ser común. Y este decir cree en su inocencia pero no en su ingenuidad. Para Rodolfo Alonso la poesía es una forma de la resiliencia.

La poesía como resiliencia

La resiliencia fue definida como una poderosa capacidad para resistir al dolor. Y el ejemplo de esta resistencia a la adversidad es el salmón. La “Oda a la resiliencia” dice:

En alas del salmón
vuelve la vida
El amor del salmón
¿él lo lleva? ¿o se lleva?
En alas del salmón
la vida vuela
Las fuentes se conquistan

El poeta tiene el lugar del salmón que se sitúa, si no lejos del tiempo, en su fluencia, pero a contracorriente. Aquí encontramos el lugar del poema como resiliencia: la epifanía es un retorno de la vida, pero en alas del salmón –es decir, del poeta y su poema. Allí la vida, como decía Platón de la poesía y le gustaba repetir a Borges, se transforma en la poesía, que es “liviana, alada y sagrada”. A contracorriente del dolor, la poesía no sólo se escribe después de Auschwitz, sino, como afirmaba Benjamin, se vuelve redentora. Lo que redime el poema es el dolor en su resiliencia. No lo niega ni lo vuelve trivial: lo nombra otra vez. La resiliencia es resistencia. Y ello, en tanto afirmación de la vida, corre peligro de muerte. Así dice la dedicatoria de este libro:

A la memoria de Herman Koehler

Director de la filial de Stuttgart del Deutsche Bank y miembro del Consejo de Administración de Daimler-Benz, único integrante de la dirección que ofreció resistencia a la utilización de mano de obra esclava que convirtió a las fábricas del Reich en campos de concentración y trabajo forzado, condenado a muerte por ello y ejecutado en 1943.
Allí donde la historia ejecuta, el poema, en tanto posterioridad, no situado en la actualidad sino en el “después” que se vuelve el “aún” (“Auschwitz, aún”), allí el poema redime en su decir los hechos traumáticos. Lo hace como una traducción de la vida en epifanía, palabra encontrada, recién hecha, común y al mismo tiempo atesorada: tesoro pendiente, don pendiente de ser descubierto al abrir como por azar un libro de poemas, cualquier página de Poemas pendientes, poemas que dependen de nosotros mismos para ser de nuevo, como una tarea en común. Por eso ante la poesía pendiente, como Alonso predica de Arlt, hay que ocuparse. “Ocúpense de la poesía”, dice Rodolfo Alonso: es decir, ocupémonos de nosotros mismos.

Jorge Monteleone
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Pequeña ecología de los estudios literarios ¿Por qué y cómo estudiar la literatura?

Pequeña ecología de los estudios literarios
Jean -Marie Schaeffer/(Traducción: Laura Fólica)
Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2013

Se sabe: desde hace ya largas décadas, los pensadores franceses se han especializado en remover las ideas establecidas, en instalar nuevos paradigmas para el debate de las ideas. Jean-Marie Schaeffer (1952), filósofo e investigador de las teorías estéticas y de los conceptos que giran en torno al arte, la lengua y la literatura, no es la excepción. Schaeffer ya había levantado polvareda cuando dio a luz su obra El fin de la excepción humana: allí, frente al lugar común de poner el énfasis en todo lo que hace trascender al humano y lo diferencia de los otros seres vivos, Schaeffer se asombraba de que, a esta altura de los avances en las ciencias neurológicas y biológicas, no se advierta que este sitial privilegiado en que se coloca al ser humano, y su diferencia con el otro mundo animal, debe ser muy relativizada.
Ahora, con esta Pequeña ecología de los estudios literarios, el director de estudios de la École des Hautes Études en Sciences y director de investigación en el Centre National de la Recherche Scientifique, rebate la tesis, ampliamente difundida, según la cual la literatura está en crisis. Jean-Marie Schaeffer pasa revista a las principales corrientes de pensamiento que orientan hasta hoy los estudios literarios, y procura demostrar que tal supuesta crisis esconde una más real, que es la de los estudios literarios mismos. La tensión, en ese campo, entre la metodología de tipo formalista-descriptivista, y las pretensiones normativas que buscan establecer un canon (la representación erudita y normativa de "La Literatura"), olvida según Schaeffer lo esencial: que toda escritura, y toda lectura, sólo son abarcables en plenitud si se las re-sitúa en el marco más general de las ciencias humanas, asumiendo un “desvío” filosófico que ilumine experiencias fundamentales como la lectura, la interpretación, la descripción, la comprensión y la explicación. Y lo concerniente a la intencionalidad mental-espiritual que deben guiar cada uno de esos pasos. Schaeffer analiza asimismo, con lucidez, lo que hace a los vínculos entre docencia e investigación en los estudios literarios.
Este ensayo está destinado no sólo a los amantes de la Literatura, sino a cuantos se preocupan, con un interés vivo, por las disciplinas relativas a lo humano, y por el lugar que éstas ocupan en la sociedad. En tal sentido, sostiene Schaeffer: "Si admitimos, en efecto, que lo que llamamos 'literatura', aquí y hoy, constituye, bajo otras figuras, una importante realidad de la vida de todos los hombres, de todas las sociedades humanas, entonces el destino de los estudios literarios es de suma importancia para el conjunto del campo de las ciencias humanas y sociales; y una mejor comprensión de los hechos literarios contribuye justamente al conocimiento de lo que somos y de lo que podemos ser".

Jorge Ariel Madrazo
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Pan caliente

La soledad de la Reina Sofía

La soledad de la Reina Sofía
Pilar Eyre
Editorial El AteneoBuenos Aires2013
Una mujer fría por fuera, aunque apasionada por dentro, con una infancia difícil, una juventud atormentada y una madurez llena de momentos de plena dicha, pero también de enormes sufrimientos.Una biografía que aporta datos inéditos y personajes interesantes, que nos muestra a una reina que se ganó a pulso, con grandes sacrificios y un alto costo personal, el lugar que ocupa en la historia, pero cuya vida privada no le aportó la felicidad que todo ser humano merece. Princesa de un país pobre y marginal, conoció el hambre y el frío En el exilio más duro de un mundo en llamas, creció al lado de unos padres de personalidad apabullante, se enamoró de quien no la quiso, se casó con quien debía y luchó como una fiera al lado de su marido, en un período vibrante y peligroso, para conseguir ocupar el trono de España.
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Los filósofos y el amor De Sócrates a Simone de Beauvoir

Los filósofos y el amor
Aude Lancelin y Marie Lemonnier
Editorial El AteneoBuenos Aires2013
Al menos desde el comienzo de los tiempos modernos, el amor y la filosofía no parecen formar una buena pareja, sino una que, en el mejor de los casos, no comparte el dormitorio. Aude Lanceliny Marie Lemonnier, dos reconocidas filósofas contemporáneas, han escrito con precisión académica y, al mismo tiempo, con soltura y gracia, un litro original, que vincula a los filósofos, incluye opiniones de unos sobre otros, reflexiona sobre el amor según autores modernos, se refiere a cómo fue cambiando el concepto del amor a través del tiempo y, también, relaciona lo que escribieron los grandes pensadores sobre este tema con sus vivencias. La selección es apasionante: Platón, Lucrecio, Montaigne, Rousseau, Kant, Schopenhauer, Kierkegaard, Nietzsche, Heidegger y Hanna Arendt, Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir.
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Cuentos del globo 3 Reinos lejanos. Asia, Europa, América

Cuentos del globo 3
Pequeño EditorBuenos Aires2013
Los cuentos de este libro se originaron en Asia, Europa y América. Versiones de un relato que da vueltas por el mundo desde tiempos lejanos. ¿El mismo cuento viajó de país en país y fue cambiando en cada tierra? ¿O en tierras distantes, distintas personas inventaron historias semejantes? Esta pregunta es el gran misterio de los Cuentos del globo. Versiones de Lafcadio Hearn (Grecia 1850-Tokio 1904), se casó con la hija de un samurai y obtuvo un nombre nuevo, Koizumi Yakumo; Alexander Afanásiev (Boguchar 1826-Moscú 1871), importante folklorista ruso, recopilador de cuentos tradicionales rusos y Henri Gougaud, escritor, cantor y poeta oral francés (Carcassonne, 1936). Selección de textos Ruth Kaufman. Las ilustraciones pertenecen a Guillermo Decir, Lucas Nine, Mariano Grassi y Claudia Legnazzi.
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sobre tormentas y tornados

sobre tormentas y tornados
María Inés Campos/ Andrés Cosarinsky/Ilustraciones Eugenia Nobati
Ediciones iamiquéBuenos Aires2013
Preguntas que ponen los pelos de punta. ¿Quiénes hicieron este libro? María Inés nació en Buenos Aires en 1956. Es licenciada en Meteorología y Consultora Ambiental, y actualmente se dedica a investigar las olas y el viento. De pequeña se distraía con las grandiosas formas de las nubes y le encantaba ir a la costa del Río de la Plata para admirar el espectáculo que brindaba el cielo. Luego les transmitió a los niños su pasión por observar y hacer preguntas. Andrés, hijo de María Inés, nació en Chaco en 1986. Es Diseñador de Imagen y Sonido y dictó talleres de animación para niños. De pequeño hizo muchos viajes en camping y cultivó el placer de conectarse con la naturaleza. Eugenia nació en Buenos Aires en 1968. Lleva 15 años ilustrando libros —casi siempre para niños- pero dibuja desde que tiene memoria
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Breve historia de la Primera y Segunda Guerra mundial

Breve historia de la Primera y Segunda Guerra mundial
Norman Stone
Editorial Paidós (bajo su sello Ariel)Buenos Aires2013
Dos libros que relatan los acontecimientos más sangrientos de la historia de la humanidad. En 1914 se estaba configurando un nuevo mundo y un nuevo tipo de guerra. Tras años de preparación, las potencias europeas movilizaban a sus enormes ejércitos, seguras de la victoria. Pero en realidad, se encaminaban hacia su propia destrucción. Tras la devastación sin precedentes que dejó la Gran Guerra, el mundo anhelaba una paz duradera. Sin embargo, los vencedores de aquel conflicto antepusieron su ánimo de venganza por encima de la estabilidad y exigieron una indemnización desproporcionada de cara a evitar el rearme de Alemania. Un conflicto que nació de las cenizas de la Primera Guerra, con un Hitler alentando la desesperación del pueblo alemán, y prometiendo devolver a Alemania a su poderío económico y militar.
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En otras palabras, en otros mundos Ensayos sobre política cultural

En otras palabras, en otros mundos
Gayatri Chakravorty Spivak/Traducción de Alcira Bixio
Editorial PaidósBuenos Aires2013
Decana de los estudios poscoloniales (o de la subalternidad), Gayatri Chakravorty Spivak ha alcanzado una de las posiciones más destacadas entre las teóricas literarias y críticas culturales de nuestro tiempo. Persuadida de que la teoría puede afectar el cambio político práctico, Spivajr es reconocida en el mundo entero por su labor intelectual, crítica del "legado colonialista" y por darle visibilidad y centralidad a los discursos de aquellos marginados por la cultura occidental: migrantes, clase trabajadora, mujeres y cualquier otro colectivo en posición de subalternidad. En otras palabras, en otros mundos reúne un variado conjunto de ensayos tempranos en el contexto de su producción, que deja en evidencia las que luego serían sus "obsesiones" Spivak escribía sobre problemáticas poscoloniales antes de que fueran bautizadas con ese nombre.
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"A los jóvenes les hablo de alimentos y bebidas como los yogures, el pan y la cerveza realizados a través de procesos biotecnológicos. A los mayores, les menciono las vacunas, antibióticos y nuevos medicamentos. A los industriales les cuento de los biocombustibles y bioplásticos; a los economistas, del agro negocio y a los ambientalistas, de conservación de la biodiversidad. Todos tenemos algún punto de interés en la biotecnología".


*Estudió en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Luego de “La noche de los bastones largos” emigró a Chile. Actualmente...
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