...porque la Tierra está llena de
violencia, haz para ti un arca de
madera de árbol resinoso.
Génesis 6: 13,14
ead / elarcadigital / Publicación semanal de La Caja de Ahorro y Seguro S.A.
|
Buscador ead
Buscador Google Enlaces Institucionales
Academia Argentina de Letras
Aeropuertos
Argentores
Asociación Argentina de Actores
Balletin Dance
Biblioteca Nacional
Canal Encuentro
COMFER
Corresponsales extranjeros
DAIA
Educar
Estado argentino
Fondo Nacional de las Artes
Fundación Konex
Gobierno Buenos Aires
INCAA
Instituto Leloir
L´Unitá
Presidencia de la Nación
Real Academia Española
SADAIC
Sangari Argentina
Tzedaka
Prensa Mundial
Aurora, Israel
Brecha
Corriere de la Sera
Daily Mail
Democracy Now
Ecupres
El País de Uruguay
El País, España
Frankfurter Allgemeiner
Granma
Info news
IPC / Diario japonés
L'Osservatore Romano
La Jornada
La Repubblica
La Stampa
La Vanguardia
Le Monde
L´Humanité
Mediático
Red Voltaire
The Independent
The New York Times
Wall Street Journal
Washington Post
|
Las operaciones de la mente La teoría del claustroFrancis Crick (1916-2004). Hasta el último día de su vida trabajó en la teoría del claustro.
Javier Sampedro
/ Periodista español
Crick (Premio Nobel de Química 1962) con Christof Koch, el neurocientífico que lo acompañó durante los últimos veinte años en sus investigaciones. Bingo. Koch explica en un correo: "Bueno, es un artículo conjunto sobre el claustro, una oscura estructura sepultada debajo del córtex cerebral. Yo mismo acabaré el artículo y lo mandaré a una revista científica revisada por pares. El manuscrito trata sobre el claustro y su posible conexión con nuestras ideas sobre la conciencia". Koch confirma que, durante el último mes de su vida, Francis Crick se concentró por completo en la teoría del claustro. Pero la idea ya se le había ocurrido 10 años antes. Crick pensaba que el claustro está en una posición inmejorable para ejercer algún tipo de coordinación global de todos los módulos del córtex cerebral, los circuitos especializados que ven, oyen, sienten y calculan, pero cada uno por su lado. El claustro, sepultado en el centro de la cabeza, pero muy bien comunicado con todo el córtex que le rodea mediante una tupida y compleja red de puentes neuronales, era para Crick el órgano cerebral capaz de unificar las computaciones aisladas de los especialistas del córtex en una escena unitaria: la sustancia de la conciencia. Algo así leeremos cuando Koch acabe el artículo, el último Crick &Koch de las bibliografías del futuro. ¿Y qué hay del experimento de Jerome Redoute, el neurólogo de Lyon que apuntaba al claustro como la principal región cerebral que subyace a la excitación masculina? O Crick se equivoca, o se equivoca Redoute, o el fenómeno es una evidencia más de que los hombres piensan con... el claustro, por si andábamos escasos de pruebas. El cerebro, de todos modos, es de una complejidad cósmica, y por todo lo que sabemos es posible que en el claustro quepan la conciencia humana, el sexo viril y varios otros de los órganos favoritos de Woody Allen. En diciembre pasado se fundó el Centro Crick-Jacobs de Biología Computacional y Teórica, en el seno del Instituto Salk de California, donde Crick llevaba trabajando sobre la conciencia desde los años setenta. El primer director del centro es Terence Sejnowski, un pionero en la simulación por computador de las operaciones de la mente. Sejnowski está reclutando a genetistas y científicos de la computación para poner orden en el incesante flujo de datos sobre las redes de genes, proteínas y neuronas del cerebro. Su objetivo último es generar modelos teóricos para explicar cómo funciona la mente humana. Las teorías serán después sometidas a prueba por los neurocientíficos experimentales del Instituto Salk. Es el método de Crick: digerir toda la información, deducir (o imaginar) la forma abstracta del problema, formular una teoría capaz de llenar esa forma y persuadir al del laboratorio de al lado para que la confirme experimentalmente, si no es mucha molestia. Crick tuvo siempre muy presente que ese procedimiento fue la clave para descifrar el lenguaje secreto de los genes en los años cincuenta. Y, en contra de lo que suele pensarse, sus teorías sobre la conciencia humana estaban ya muy avanzadas. Mañana las conoceremos. La solución puede estar muy cerca. (1) Especialista en química prebiótica de los nucleótidos. Trabaja en el Instituto Salk de San Diego, California, y está considerado como uno de los mayores expertos evolucionistas en el origen de la vida. Colaboró asiduamente con Crick. (2) Junto a James Watson descubrió en 1953 la estructura molecular del ácido desoxirribonucleico (ADN), que guarda la información hereditaria de todo ser vivo. Ambos compartieron el Premio Nobel de Química en 1962. La hoy famosa doble hélice del ADN es la base de la ciencia genética. De origen británico, Crick murió en julio último en EE.UU. a los 88 años. Y hasta el último día de su vida trabajó con la lucidez de un joven en el estudio de los misterios de la mente, que lo apasionaba. Otras notas de esta ediciónAcercando el mundo a vuelo de pájaro ¿Qué pasa en Africa?
Edmundo Fayanás / Periodista español y profesor de Historia.
Tijerazos"A los jóvenes les hablo de alimentos y bebidas como los yogures, el pan y la cerveza realizados a través de procesos biotecnológicos. A los mayores, les menciono las vacunas, antibióticos y nuevos medicamentos. A los industriales les cuento de los biocombustibles y bioplásticos; a los economistas, del agro negocio y a los ambientalistas, de conservación de la biodiversidad. Todos tenemos algún punto de interés en la biotecnología". *Estudió en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Luego de “La noche de los bastones largos” emigró a Chile. Actualmente... Tiza y pizarrónLa educación por especialistas
|
|
|
ead / elarcadigital Viamonte 1716 - 3 - 16 (C1055ABH) - Buenos Aires - Argentina (54 - 11) 4374-1987 / 4371-0922 |
elarcadigital.com.ar no se responsabiliza por material de cualquier tipo no solicitado, ni tampoco por la devolución del mismo. Las colaboraciones firmadas expresan la opinión de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión de la revista. La línea editorial de la revista se expresa exclusivamente a través de los textos firmados por su Consejo Editor. |