...porque la Tierra está llena de
violencia, haz para ti un arca de
madera de árbol resinoso.
Génesis 6: 13,14
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Huellas de Píndaro De Grecia arcaica al presenteEl poeta y sus versos Miguel Gaya. Breve antología personalHa publicado los siguientes libros: Poesía: La vida secreta de los escarabajos de la playa (1982), Levanta contra el viento la cabeza oscura (1983), Colección Robin Hood (1994), Siluetas en la corriente del río (2000), Los Poetas Salvajes (2003), Lo efímero y otros poemas inestables (2009). Mediterráneo (100 ejemplares numerados y firmados por el autor, 2010), El alma y otros lugares (Ediciones en Danza, Buenos Aires 2012). Novela: Contemplar ese animal sangriento (España 2008). Finalista del Premio Biblioteca Nacional 2006 con un jurado integrado por David Viñas, Luis Gusmán y Martín Kohan. Una pequeña conspiración (2012). Finalista Premio Novela Negra 2011. Sus poemas han aparecido en varias antologías y merecido múltiples reseñas en medios del país y del exterior. Breve antología personal de La vida secreta de los escarabajos en la playa Esa mujer Cuando de esa mujer se borraron las últimas sonrisas en el bosque del que hablé anteriormente se produjo gran mortandad. Esa mujer me robó algunas caricias inconfesables de las que ya no tuve más noticias. años del sol construyendo entre las ramas buenas promesas. En el bosque los fantasmas de mis amigos muertos siguen enamorados de su cintura, o de la forma que tenía de mover las manos. Fuimos demasiados para amarla Y ninguno lo hizo bien Demasiadas cosas entre ella y nosotros Amantes torpes pisoteando sus silencios deshaciendo la luz que la acompañaba. Lo que duele ahora es su sombra entre nosotros. Su misterio Destruyéndose con los años. Invitaciones para el Gran Circo No fue un buen comienzo Ni esto es un final Porque en realidad nada termina en este gesto. “En verdad os digo En verdad os digo que cualquier otro camino hubiera terminado así. El verdadero desastre está en aceptar elegir bajo esta carpa” El que así les habló (siempre es grandilocuente y ya lo sospechaban fue el enano, porque ¿qué esperaban en el fondo de sus corazones de esos harapientos banderines en lo alto de las lonas? La aventura hace años pasa por otro lado y si no se tiene (“en verdad os digo en verdad os digo”) el fuego sagrado ¿quién calentará estos huesos cuando la adolescencia parta? Y a/hora el atrevido muchacho del trapecio prepara su verdadero salto mortal El atrevido muchacho del trapecio William Saroyan La vida secreta de los escarabajos en la playa Ellos se aman en cuevas húmedas tenaces, y viejos, y forzudos, y al mediodía mueren por millares al sol, las panzas resecas y agitando los grotescos bracitos. Dios es para ellos El Gran Exterminador. de Levanta contra el viento la cabeza oscura Punta del Diablo I Sola en la noche una gota cae sobre el patio con hojas y luego, con lentitud, otra le sigue. El tiempo entre ellas no fluye. Se estanca y dolorosamente espera la caída y la disolución. Así, amor, de tu boca a tu boca, de tarde en tarde. II La cerca de madera al fin fue alcanzada por el médano y quedó en parte sepultada y falta de pintura. (Estas son las noticias que te traigo: La ventana golpea, comienza un aire frío que dobla los arbustos). Soy lento al recorrer el camino que lleva hacia la casa. “¿No hubo tiburón?” “Viene tormenta.” He llevado café hasta la mesa. En esta vieja máquina que a veces se equivoca te dije del tiempo que toma una gota en caer Y ahora, amor, todo el mar se desploma. de Colección Robin Hood Moby Dick ¿Qué habrá sido del ataúd tatuado boyando en el inmenso mar? ¿Qué del saludo De la mano del capitán invitándome? Años de letras, de literatura, para espantar de los ojos la blanca espuma de la ballena acechante. Una excursión a los indios ranqueles Para que engorde el caldo le ponemos cosas innombrables. Para que tenga sustancia. Y después negamos. “Tiene choclo nomás, alguna tripa gorda…” Tierra de ranqueles es esta. De cristianos dudosos. Más que de mentiras nos alimentamos de ocultamientos. Todos comimos carne de yegua, gusanos de la tierra. El último de los mohicanos Tal así como el mohicano que entregó su alma para que doncella viva bríndote las telas de mi corazón para que mores y de él comas te emborraches. de Siluetas en la corriente del río Puerto de frutos. “Dulces Las Hermanas” Dios! qué frágiles /somos La rama del manzano /podría matarnos si no /floreciera Somos /cada vez más repeticiones/ El aire/ que rodeaba/ lo que fue una vez Somos /lo que vamos transmutando/ Los frutos mudados en transparencia del aire: el olor del membrillo el sol de las naranjas/ amargas Cada vez más lejos cada vez de las duras semillas Elegimos esto: los aromas alejándose de la pasión/ de la tierra Caminante si llevas estos dulces/ estas ambrosías llevas lo que resta de estas süaves/ atentas señoritas. Río Caraguatá: "Gymnopedie nº 1” Durante muchos años/ me desentendí de la música Como si fuera/ otro hombre he recorrido/ mi camino O al menos el que yo creí que lo era. Pero/ unas notas de piano pueden abalanzarse Ah, la suavidad con que caía! La tarde era ese aroma del té Y ella la pálida sonrisa de su pelo desvalido de sol Yo no sabía entonces que nada puede repetirse que más rápido o moroso todo se bebe Creía en la lentitud como infinito Creía en la detención /En apropiarme Y ella reducida por mí a esa música al fin se desvaneció No sé quién puedo ser ahora que se ha desvanecido /he quedado fuera/ de mí y ella/ ajena por completo existe/ atrás alzando su rostro para sonreír /a una nota que se sostiene el tiempo que tarda/ en morir Cementerio en las islas Las tumbas se elevan sobre el terreno porque los deudos desconfiaron de los taludes contruídos por el municipio para defender la isla de la incuria del agua. Sin embargo, otros predadores se han hecho presentes saltando tapias llevándose cuanto de metálico o de mármol había y desde hace años no se sabe donde yacen el Dr. Emilio Ravignatti, largamente llorado por la comunidad, o Carmelo Mangieri, fundador del astillero. Sólo prosperan yuyos y plantas que se arraciman en las cruces ladeadas borrando nombres e invocaciones a la misericordia del cielo. Así que resultó inútil aquel entierro falso de nombre europeo para que su portador obtuviera mejor refugio en las islas. Las letras ya no dicen nada, por más que esforcemos la vista o la imaginación para ver sus noches continuas entre los helechos gigantes y el sonido de los eucaliptos. Hacia el fondo del perímetro, junto a la tapia final yacen, dicen, en fosas sin señas prisioneros traídos vivos por la Prefectura. Gentes de ciudad en fuga por los riachos, en busca de un exilio que terminó siendo éste. Así que desde ese tiempo ya nadie entierra aquí a sus muertos ni les viene a rezar o a traer comida o más no sea compañía. Todos ellos aquí, los isleros, los lancheros, las mujeres calladas, las viejas y las muertas de mal parto. Las criaturas que no atinaron a llorar en este mundo (en sus pequeños ataúdes blancos). Todos en esta tarde asoleada, ya no polvo, bajo la tierra húmeda, molidos por las raíces de la gramilla brava, el sauce llorón, los eucaliptos. Mezclados en lo oscuro. Llevados por el viento. de Los Poetas Salvajes EUGENIO MONTALE DESPIERTA EN SU LECHO EN SOTTORIPA, A LAS PUERTAS DE VENECIA, CIRCA 1939 Campos de Sottoripa! Eugenio Montale es hombre pesado de cuarenta y tres años bolsas en los ojos gesto duro pelo grueso entrecano Campos de Sottoripa! Da la espalda al mar a lo que muda en la mañana la ráfaga ondula sobre las barcas el olor marino trastorna un pájaro en vuelo Campos! La tierra se detiene en ese árbol de espeso vino arrugado las piedras la acequia el campo arado el amarillo del aire estático Montale se vuelve hacia dentro La brisa que despeinó la cabeza de un pájaro posado tras los vidrios muere también Ya nada queda de los motores que estaban puestos en la madera de viejos barcos y esa madera tampoco ha permanecido quieta Sin brusquedad Montale vuelca su cuerpo hacia los campos de Sottoripa A quién amó? Si pudiese representarse él después del terrible gesto de amar de esa manera en que todo lo que muda se aquietó Quiero decir si él pudiese verse en el momento de amar lo efímero con ese gesto de volverse hacia los campos él hubiese sido la tierra Él sería más que el olivo o el canal seco donde el olivo vuelca su quieta raíz esa huella el mineral de la huella en la tripa de la tierra tomado como aire El aire como mineral: Eso es el amor Abrasado Campos de Sottoripa! Tan cerca del mar como si fueran eso Eugenio Montale en una casa al filo de volar eterno En el otoño de 1964 Jorge Luis Borges visita Austin, Texas, y le dice a la prensa que esa ciudad es “idéntica” a Buenos Aires. Qué fatigoso ser uno mismo mucho tiempo Yo que soy el hombre invisible para mí me desalienta encontrar el mismo equívoco cada mañana frente a quienes soy desconocido Es cansador que a quien cambia así sin dejar huellas debamos darle siempre el mismo nombre habiendo tantos en un universo compuesto por infinitos nombres y pocas cosas: Un libro que es una biblioteca que es un libro que es un reflejo de una biblioteca y así hasta dar con un tigre que es reflejo de una sombra que es espejo de un hombre que es la sombra de un nombre Todo se lo creen ellos Todo escuchan como niños: Que una ciudad es igual a una ciudad que es una ciudad que nunca es igual Una ciudad cambia según la luz o el atardecer o los hombres en esa ciudad haciendo todo por primera vez creyendo que repiten algo cuando cada instante de ellos es único y cada uno es todos repitiéndose Me siento en la noche y escucho a los hombres Qué júbilo saberse perdido ***Esta sección, que difunde a poetas argentinos y latinoamericanos, cuenta con el asesoramiento de Jorge Ariel Madrazo, poeta, periodista y escritor. Tijerazos"A los jóvenes les hablo de alimentos y bebidas como los yogures, el pan y la cerveza realizados a través de procesos biotecnológicos. A los mayores, les menciono las vacunas, antibióticos y nuevos medicamentos. A los industriales les cuento de los biocombustibles y bioplásticos; a los economistas, del agro negocio y a los ambientalistas, de conservación de la biodiversidad. Todos tenemos algún punto de interés en la biotecnología". *Estudió en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Luego de “La noche de los bastones largos” emigró a Chile. Actualmente... Tiza y pizarrónLa educación por especialistas
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